Voy a tratar de ser lo más honesta posible como siempre.
Supongo que la tarea de los periodistas debe ser algo stressante, disfrutable, adictiva, necesaria, peligrosa, divertida, en fin como todo lo que uno hace con amor y por vocación, es fantàstico para el que la realiza y para quienes podemos "nutrirnos" de esa labor.
No me imagino un solo dìa de mi vida sin la noticia, en el sentido màs amplio de la palabra. Que es "ser" periodista?
No soy capaz porque serìa un atrevimiento de mi parte de definir que significa ser periodista y mucho menos de "juzgar" la labor de nadie, porque no soy del mismo palo y hay còdigos e informaciòn que no manejo, pero si puedo hablar como lectora, o escucha de la labor de algunos periodistas que conozco, de como influyen en mi diario vivir. Y desde ese lugar no puedo màs que agradecer, porque para mì el leerlos, el escucharlos, es un verdadero placer, me ayuda a comprender, a entender, a pensar, a investigar, a cuestionarme, a responder, pone en funcionamiento todos mis sentidos. Y eso me pasa porque lo que tengo delante està bien pensado, elaborado, con profesionalismo, con sabiduría, con amor, con ganas.
Supongo que no todo en sus vidas es èxito, habrà tambièn fracasos, todo el tiempo se los està juzgando, poniendo en tela de juicio lo que dicen o hacen, confundiendo su persona con lo que se transmite, el ser con el decir, con el informar.
A mi me importa que la noticia sea verdadera, que lo que leo, sea real, y eso lo siento con unos pocos. Si ademàs a eso le anexamos la opiniòn o el comentario inteligente de algunos pocos que dan su punto de vista o que se preguntan y transmiten poniendo a funcionar esa maquinaria de la que hablaba antes, que puedo decir, es un placer verdaderamente intransferible.
Tienen que saber leer, saber decir, sentir, y ser lo suficientemente generosos como para poder transmitir, para poder dar, desde el respeto por el otro, por uno mismo.
En èste momento como estoy escribiendo en èste blog, y para seguir en eso de ser honesta que parece ser lo mìo, tengo que "etiquetar" en lo antedicho a tres personas que desde leerlos, me provocan de verdad todo lo que dije, que los espero en cada comentario, en cada artìculo, en cada apariciòn desde èste lugar en dònde los conocì màs "intimamente" o màs detenidamente, o desde sus lugares de trabajo, sea La Repùblia, sea Plan B, sea Voces del Frente. Hay otros que tambièn merecen mi respeto y agradecimiento, de los conocidos por todos o de los menos conocidos, de por acà y de por allà, pero tampoco puedo generalizar porque no todos son "iguales" porque no todos me acercan a la verdad, me merecen respeto, algunos ni siquiera son periodistas y sin embargo asì se hacen llamar, denigrando una profesiòn tan maravillosa.
Los nombro porque los respeto, porque he aprendido a quererlos de diferente manera y desde un lugar diferente para cada uno, y porque tambièn desde sus lugares habituales de trabajo me han presentado informes estupendos y notas maravillosas, que guardo en mi memoria y en los cajones de algùn mueble como joyitas para releer de vez en cuando.
Y ademàs porque tengo especiales ganas de dirigirme a ustedes solamente.
No importa que presentes estèn hoy por èstos lados o en mi vida, les estoy hablando como profesionales, como periodistas, porque el motivo de èste saludo es por su dìa, SALUD estimados Periodistas, continùen con esa labor tan maravillosa, que ademàs de definirlos profesionalmente tambièn los muestra como las personas maravillosas que cada uno de ustedes son:
Para el Señor Carlos Santiago, el Sr.Antonio Ladra y el Sr.Javier Zeballos, un saludo muy especial en su dìa y un GRACIAS de corazòn.
Caro.